sábado, 4 de agosto de 2012

Muñeca 1/2



Yacía sobre estantería, hermosa, elegante y frágil una muñeca de porcelana, él se sentaba a realizar sus experimentos, a pensar, a veces fumar y entre las bocanadas de humo se sonreía a veces al verla, su rostro infantil y su mirada vivas, le hacían pensar que no estaba solo.


Pero como suele pasar con los objetos su vida es limitada, mas cuando vienen sobrinos de visitas y se trepan como monos por las paredes hasta botarla, de su caída nadie se entero, porque con tanto desorden era imposible que alguien pensara que tenia algún valor, solo un buen observador hubiera reparado en el hecho de que la muñeca no estaba cubierta con esa delgada capa que envolvía todo.
Cuando él lo notó fingió una sonrisa al publico, no importa se dijo, ya comprare otra, o mejor, no tiene nada que hacer aquí una muñeca rota, la tomó entre sus manos y la depositó en la basura, digo depositó, porque había algo tan suave en ese traslado que el decir simplemente la tiró no haría justicia a sus movimientos.

Cuando se fueron las visitas, comenzó ese desasosiego que se siente a veces, esa ausencia de algo insignificante, no una molestia fuerte solo algo... un malestar constante... algo faltada, esa sonrisa, esa mirada, no es que le importara mucho la verdad, pero ahora que no estaba, ahora que ya no le vería mas, sería que esa muñeca rota si tenia un valor para él?, sería que esos ojos no vivos, esa sonrisa artificial, habían llegado de alguna manera a su interior. 

-Es absurdo- se dijo a si mismo y apago la luz.

-Es absurdo- se dijo a si mismo y prendió la luz.

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