La fuga.
Frenética carrera,
A quién pretenden atrapar?
A una loba que de su jaula
La loba un descuido
Del carcelero aprovecho.
Ahora anda suelta
Y buscando acción.
Jadeos, gemidos…
Algo de dolor,
Señales de que la loba
A alguien atrapó
Se hace más fuerte
Se vuelve feroz,
Y su apetito
Cada vez más atroz
Restos de pación,
Un beso, un deseo
Un mordisco quizás.
Se aprecia el camino
Que su sobre su piel trazo
Una lengua juguetona
Y una uña que se deslizo
La loba saciada
Se acuesta a dormir,
Y tranquila ella sueña
Con la hazaña repetir.
El corazón se agita
La captura llega a su fin
Al fin toca atrapar
Un espejo me muestra
La brutal visión,
Pelo enmarañado
Y un moretón.
Dan cuenta del paso
De la loba que escapo
Y sin más asumo
Que esa loba soy yo.
La Loba
me trajo a la superficie, me sacó de mi letargo
con un hambre voraz.
La noche es ideal
para una rápida cacería.
Al principio solo mirar,
Para eso me uno a la jauría
La loba me domina
me vuelve sigilosa,
dominante, sensual.
cazadora sin igual.
La jauría me llama
me entregó feliz,
la danza comienza,
el juego de buscar.
Analizó las presas
controlo su lujuria,
discusión, conversación,
risas y demás.
El deseo de cazar se enciende más en mí,
me llama como nada,
me entrego al frenesí.
De nuevo llamado atroz.
que desata mi apetito
con deseo más que voraz.
Pero algo anda mal
Las presas no me gustan,
no oponen dificultad,
que aburrido es cazar
si la presa se rinde sin actuar.
Soy ágil, hábil y sensual,
Y estos tontos me quieren cazar.
pues los desafío
a ver quién se puede acercar.
La noche era prometedora...
no hay desafío en el lugar.
sigue su danza aun más sensual.
Puede que no cace
que no le apetezca nada esta noche
pero las que si quieren
tendrán al menos dificultad.
A lo lejos un llamado...
un aroma que trae el viento
sus instintos le han recordado,
una presa del pasado…
Un desafío real…
Por fin… a cazar….


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