Se entrenaban para estar muertos, día a día invertían su tiempo en
aulas llenas de conocimientos y vacías de afectos, día a día construyen un
futuro, entrenando sus mentes, para rendir en hipotético trabajo que les
quitaría lo que quedaba de vida, autómatas consagrados a un reloj, a un
horario a una causa inexistente.
Uno a uno, con cartón en mano desfilaban semi autómatas rumbo a una
vida, ya entrenados, ya egresados, ya muertos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario